Mis uñas estaban comidas, todo el esmalte rojo ya iba desapareciendo poco a poco. El día a día devoraba mi esmalte al igual que el arte devoraba mi corazón.
Mi pelo azul estaba alborotado y dejaba a la vista una raíz oscura que transmitía que en alguna parte de mi cuerpo, se escondía una humana más, con miedos, con complejos y con inseguridades..todo aquello de lo que presumía de haber vencido, pero siempre quedaba una lágrima más de dolor, una gota más de sangre roja, casi tan oscura que parecía marrón, tan marrón como la tierra que se dejaba ver desde mi ventana, en mi pequeño escondite del bosque.
Estaba sentada en un rincón, en una habitación empapelada por todas las poesías de añoranza escritas en mi vida, por todas las cartas de amor sin destinatario fijo y por todas las canciones compuestas, aquellas que hablaban sobre luchar y perseguir tus sueños.
Sujetaba temblorosamente un bol de cereales, bañados en leche muy fría; era mi gran debilidad.
De pequeña, me juré a mi misma que el hombre que fuera a poseer mi corazón debería invitarme a un bol de cereales con leche helada. Yo no era como las demás mujeres, no necesitaba que me dijeran 'te amo', solo necesitaba que me lo demostraran. No necesitaba un 'buenas noches princesa', solo necesitaba un '¿cómo te ha ido el día?'. No necesitaba una pulsera de oro, ni tampoco una de plata; solo necesitaba una cuerda de guitarra atada a mi muñeca. Y estaba claro que no necesitaba una botella de un vino caro, solo necesitaba mi bol de cereales, sí, mi bol de cereales bañado en leche muy fría.
Las gotas de lluvia huían de un rayo de sol sobre el cristal de mi ventana. Me gustaba la lluvia, el agua. Era transparente, esa era la razón por la que me gustaba, era tan transparente como parecía serlo yo.
Destapé mi bolígrafo negro.
Una nueva historia iba a nacer, o tal vez una carta, o una poesía, o una canción. Y quien sabe, tal vez ese papel que ahora está en blanco, un día sea un bestseller, o tal vez sea la carta que encuentre al amor de mi vida, o la poesía que robe el corazón a una dama sentada bajo el brillante sol de Paris..o tal vez sea la canción que llene escenarios y atraiga a una gran multitud de gente, la canción que haga que dos personas se amen, la canción que haga que alguien en el mundo, no se sienta solo nunca más.

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