- Bienvenido señor Elfetiaw, tome asiento. -
- Gracias. - respondí con brevedad. Aquel lugar me hacía estremecer.
- Y dígame, ¿qué le trae por aquí? ¿viene a visitar a algún familiar? -
- Mas o menos..querría ver a la señorita Hope. -
- ¿Hope? -
- Sí, Holy Hope, ingresó aquí hace ya casi un año. -
- Oh..bien, pues me temo que las visitas para la señorita Hope permanecen clausuradas. -
- Lo se, pero yo pensé que.. -
- Lo siento Sr. Elfetiaw, las normas, son las normas. -
- Pero usted no lo entiende, si me ve, tal vez sane..-
- ¿Tal vez? Eso no es una afirmación. ¿Quién es en realidad señor? ¿Qué quiere exactamente de la señorita Hope? -
- Sólo soy astrónomo. -
Ella rió groseramente.
- Y dígame, ¿pretende que con ese dato le deje verla? La señorita está gravemente enferma, es un grado superior de locura, ¿qué puede hacer un astrónomo?, ¿mostrarle las estrellas? No me haga reír, por favor. -
- Ella no está loca, no hable así de ella..sólo está dolida. Debí mostrarle las estrellas antes..aunque con un espejo bastaría. Señorita, yo creé su enfermedad. La digo, que si puedo crear cicatrices, también puedo sanarlas. -
- ¿Cómo que usted creó esa enfermedad, Elfetiaw? Hábleme de eso. -
- Ya le dije que soy astrónomo. No solo estudio estrellas, también las cuido..o eso pretendo. Amo a cada una de las estrellas que descubro, o más bien, ellas me descubren a mi. Me han sorprendido tantas estrellas a lo largo de mi vida..Cada una oculta un secreto, sin embargo, ella parece ocultar miles..y por eso ella fue tan importante para mi. No fue la primera..pero fue a la que más amé..pero el miedo se apoderó de mi. -
- ¿Perdone? No consigo entenderlo. ¿Está hablando de ella cómo si fuera una de sus estrellas? Perdone, pero esta consiguiendo hacerme pensar que usted también debería ingresar aquí. Y ¿miedo?, ¿de qué diablos sentía miedo, Elfetiaw? -
- Tenía miedo de perderla, y por miedo la perdí. Aún así ella nunca se alejaba del todo, vivía obsesionada con mi persona, y no la juzgo, sólo me tenía a mi. La echo de menos, señorita..entregaría toda la galaxia por verla una vez más. -
- Señor Elfetiaw, ella no es una estrella. Es una persona humana. -
- ¡No me diga lo que es! ¡Usted no la conoce! -
- Está formada por huesos, posee venas por las que corre sangre, tiene cerebro por el que ella misma piensa, por si sola.. no le pertenece..sólo se pertenece a ella misma. Es una persona señor Elfetiaw, no un astro. -
- Usted no lo entiende..aunque tampoco espero que lo haga. ¿Quiere saber por qué es una estrella? ¿Quiere saber por qué es la estrella más importante que habita en el firmamento? Su sonrisa. Cada vez que sonríe, todo se ilumina...hasta el rincón más oscuro, de la ciudad más triste vuelve a la vida. Sus ojos brillan más fuerte que la Luna. Todo el mundo acude a ella cuando se encuentra perdido...Ella era la estrella más poderosa ahí arriba..la más especial..era diferente al resto..guiaba por el buen camino a cualquiera que lo necesitara..Pero ella se empeñó en ser fugaz..por eso está aquí ahora. -
Sentía como mi corazón dejaba de recibir sangre y como mis ojos se encharcaban. Parecían las ventanas más altas de un rascacielos, en un día de lluvia.
- Usted la amaba señor. -
- Y siempre la amaré. -
- ¿Y por qué viene después de un año? ¿Por qué no vino cuando ella ingresó? Tal vez así hubiera estado a tiempo de salvarla. - aquella mujer también estaba conmovida.
- Porque sólo soy astrónomo, señorita..no soy nada ni nadie más, y ella merece el cielo intacto. -
- Puede pasar a verla Elfetiaw, pero sólo le daré cinco minutos. -
- Con apenas un segundo bastaría. -
Seguí a la doctora a través de largos pasillos sin fuerza ni color, eran todos completamente iguales. Era una cárcel sin rejas, una cárcel de cemento. Mil gritos de auxilio se fundían en uno, el cual me llevó hasta su puerta.
Estaba allí. Tan solo una puerta me separaba de mi estrella más valiosa.
La doctora sacó sus llaves y abrió con desconfianza.
- Espere aquí, pasaré yo antes. - me susurró.
- Buenas tardes Holy ¿qué tal llevas la mañana? -
- ¿Amaneció ya? - pude escucharla. Había olvidado su hermosa voz, su voz de sirena.
La doctora regresó a mi lado.
- ¿Está seguro de que quiere pasar? -
- No puedo huir de mi propia vida. -
- Está bien, adelante, yo le esperaré fuera. -
- Holy -
- ¿Louis? ¿Eres tú? -
Se giró poco a poco hasta que pude observar su rostro. Seguía preciosa. Pensé que nadie en un psiquiátrico podía acercarse tanto a la perfección hasta que la contemplé a ella.
- ¿Qué haces aquí? -
- Eso debería preguntarlo yo, Holy. - me agaché a su lado, acariciándola la cara.
- Estoy sola Louis. -
- No, no lo estás. -
- Dijiste que olvidaría, me prometiste que todo iba a ir bien. ¿Por qué no has venido a verme Louis? Dijiste que iba a ser feliz. ¿Me ves? Estoy horrible. Si nadie me quería entonces, nadie me querrá ahora. ¿Por qué me mentiste? ¿Por qué en vez de cuidar a tantas estrellas, no me cuidaste a mi? ¿Por qué ellas y yo no? - lloraba desesperada.
- Porque tú siempre vas a ser la más importante Holy. -
- No, mientes. Siempre consigues hacerme creer que todo es perfecto, y llevo encerrada aquí un año. -
- Te amo Holy. - Sentí lo enferma que estaba. Lloré desconsoladamente, con su cara completamente pegada a la mía, abrazándola para que no se alejará nunca más.
- ¡Lárgate! ¡Algún día todas tus estrellas van a morir! ¡Entonces sabrás que es estar completamente solo, Louis! ¡Lárgate a observar tus estrellas! Cuida de ellas, por mi ya has hecho suficiente. -
- ¡No! ¡Holy por favor, vas a recuperarte! -
- Vamos, ha sido suficiente. - me agarró por detrás la doctora.
- ¡No, espere un momento por favor! ¡No está bien! -
Me empujó hacia afuera y cerró la puerta de un golpe.
- Ni nunca lo ha estado señor, ni lo va a estar. Vive en un mundo de demancia. Está atrapada en el tiempo, y mientras ella se niegue a olvidar el pasado, no sanará. La única cura, es ella misma. Su cerebro lucha por sobrevivir, pero su corazón muere, cada vez más deprisa. -
- ¿Puede decirla algo señorita? -
- Claro, dígame. -
- Dígala que volveré, que voy a salvarla. Dígala que he prendido fuego a la galaxia sólo por estar a su lado. -

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