martes, 17 de noviembre de 2015

La de la camisa verde y las medias rotas.

Se me ha desmontado la historia, la película que llevaba rodando dieciocho años, en un lugar tan profundo y oscuro como yo misma. Se me ha desmontado en un portal y se ha ahogado en cerveza; y ya no sé escribir, y no quiero saber hacerlo.
Se me ha roto en un deseo de que ninguna pieza volviera a encajar, en un suspiro y en un anhelo, en un recuerdo que no quiero dejar que marche, en una playa sin sal.
He contenido mi respiración cada tres segundos y he temblado de miedo; ya no tengo frío. 
Me he ahogado en pesadillas en las que me veía feliz... y no me reconocía.
Y parece que el miedo ha hecho que pasen las horas, y los segundos, y las cervezas... y que todos han acabado empujando una puerta que no abría, un tren que no llegaba, el alcohol que no subía y las manos que no bajaban.
He pasado dieciocho años sembrando flores en escopetas, quemando banderas por la patria, perdiéndome en cualquier callejón de perros, sintiéndome la bala más rápida de la pistola de algún cobarde, el coche más rápido justo antes de chocar.
He pasado dieciocho años escribiendo dentro de la habitación más oscura, la más rota, la más falsa.
He pasado dieciocho años, escondiendo auxilio en mis palabras.
Y mi vida, es mentira.



No hay comentarios:

Publicar un comentario